Cerrado por derribo
Este bálsamo no cura cicatrices.
Esta rumbita no sabe enamorar.
Este rosario de cuentas infelices
calla más de lo que dice,
pero dice la verdad.
Este almacén de sábanas que no arden.
Este teléfono sin contestador.
“La llamaré mañana, hoy se me hizo tarde”.
Esta forma tan cobarde
de no decirnos que no.
Este “contigo”, este “sin ti” tan amargo.
Este reloj de arena del arenal.
Esta huelga de besos, este letargo.
Estos pantalones largos
para el viejo Peter Pan.
Esta cómoda sin braguitas de Zara.
El tour del Soho desde un rojo autobús.
Estos ojos que no miden, ni comparan,
ni se olvidan de tu cara
ni se acuerdan de tu cruz.
No abuses de mi inspiración.
No acuses a mi corazón,
tan maltrecho y ajado que está
cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son los últimos versos
que te escribo.
¡Para decir con Dios, a los dos nos sobran los motivos!
(¡Venga ya!)
Esta paya tan lejos de su gitano.
Este penal del puerto, sin vis a vis.
Esta guerra civil, este mano a mano,
estos moros y cristianos,
este muro de Berlín.
Este virus que no muere ni nos mata.
Esta amnesia en el cielo del paladar.
La limusina del polvo por Manhattan.
El invierno en Mar del Plata.
Los versos del capitán.
Este hacerse mayor sin delicadeza.
Esta espalda mojada de moscatel.
Este valle de fábricas de tristeza.
Esta duda, esta certeza.
Esta colmena sin miel.
Este borrón de sangre y de tinta china.
Este baño sin rímel, ni Nembutal.
Estos huesos que vuelven de la oficina
dentro de una gabardina
con manchas de soledad.
No abuses de mi inspiración.
No acuses a mi corazón,
tan maltrecho y ajado que está
cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son los últimos versos
que te escribo.
¡Para decir con Dios, a los dos nos sobran los motivos!
No abuses de mi inspiración.
No acuses a mi corazón,
tan maltrecho y ajado que está
cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son los últimos versos
que te escribo.
¡Para decir con Dios, a los dos nos sobran los motivos!