No quiero
No quiero, Señor,
que los besos se paguen
ni la sangre se venda
ni se compre la brisa
ni se alquile el aliento.
No quiero
que el trigo se queme
y el pan se escatime.
No quiero
que haya frío en las casas,
que haya miedo en las calles,
que haya rabia en los ojos.
No quiero, Señor
que el labriego trabaje sin agua
que el marino navegue sin brújula,
que en la fábrica no haya azucenas,
que en la mina no vean la aurora,
No quiero,
que la tierra se parta en porciones,
que en el mar se establezcan dominios,
que en el aire se agiten banderas,
que en los trajes se pongan señales.
No quiero
que me tapen la boca
cuando digo “no quiero”.
Quiero, Señor,
defender a los marginados,
luchar por los desheredados,
denunciar las injusticias,
limpiar las inmundicias.
Quiero, Señor,
ser tu voz, tu mano,
tu corazón, tu justicia
y tu perdón en cada hermano.
Edicion utilizada
Mir.(2000).Crecer en valores. España: Sal Terrae.