Un poeta menor
Su nombre ahora poco dice a nadie,
pero fue un triunfador. En su provincia
un busto le recuerda, y una lápida,
y eruditos en arduos boletines.
Tenía un bello rostro de poeta:
soñadores los ojos y algo triste
la sonrisa. Debió ser muy feliz.
Le amaron, aplaudieron y mimaron.
De sus versos borrosos nada queda,
palabrería de época, hojarasca
que da risa o da sueño. Algún elogio
piadosa aún le otorga la rutina.
Haberlo sido todo y no ser nada…
¿Triste destino? ¡Ojalá fuese el mío!
Poemario
Título: Treinta monedas
Año de publicación original:
1989
Lugar de publicación original: Sevilla
Publicación/Edición original: Ateneo Obrero de Gijón