Yo soy un hombre sincero

Pablo Milanés

Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma
Y antes de morirme quiero
Echar mis versos del alma.

Yo vengo de todas partes
Y hacia todas partes voy
Arte soy entre las artes,
Y en los montes, monte soy.

Oculto en mi pecho bravo
La pena que me lo hiere:
El hijo de un pueblo esclavo
Vive por él, calla y muere.

Yo he visto al águila herida
Volar al azul sereno,
Y morir en su guarida
La víbora del veneno.

Temblé una vez, —en la reja
A la puerta de la viña,—
Cuando la bárbara abeja
Picó en la frente a mi niña.

Gocé una vez, de tal suerte
Que gocé cual nunca: —cuando
La sentencia de mi muerte
Leyó el alcaide llorando.

Mírame, madre, y por tu amor no llores
Si esclavo de mi edad y mis doctrinas
Tu mártir corazón llené de espinas
Piensa que nacen entre espinas flores.

Un verso forjé
Donde crece la luz
Y América y el hombre digno sea.
Y América y el hombre digno sea.
Y América y el hombre digno sea.
Y América y el hombre digno sea.

(Transcripción propia a partir del audio y en contraste con el poema original; a falta de fuente escrita, la puntuación y ortografía son estimadas)

Intérprete

Nacionalidad: España

Musicalizador

Detalles discográficos

Tipo: Álbum
Año: 1976
Discográfica: Discos Pueblo

Relación

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Comentarios

La canción está formada por seis estrofas del poema “I” de los Versos sencillos (estrofas 1.ª, 2.ª, 15.ª, 12.ª, 8.ª, 9.ª), y por dos estrofas más que no llegaron a formar parte de los libros de poemas de Martí: la dedicatoria a su madre escrita en el presidio el 28 de agosto de 1870 —penúltima estrofa de la canción—, y los últimos versos: “Un verso forjé / Donde crece la luz / Y América y el hombre digno sea”. En la interpretación, Milanés añade la conjunción “y” al inicio del verso “En los montes, monte soy”, y repite varias veces el último verso.

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