Caballero andante (¡No me dejéis asííííí!!!)
¿Acaso no has visto el cartel?:
“Prohibida la entrada de ranas”.
Y el cerebro se me empieza a deshacer,
pero yo no estoy loco, —¡que yo no estoy loca!—,
que yo no estoy loco.
Y ahora, ¿a qué vamos a jugar?
Sueño de aroma, y luego… nada;
andrajos, rencor, filosofía.
Roto en tu espejo tu mejor idilio,
y ya de espaldas a la vida,
es tu oración de la mañana:
¡Oh!, ¡para ser ahorcado, hermoso día!
Salgo de cero. Lo primero, el frío y el calor;
luego me dejo llevar.
Salgo de cero. A ver si entiendo la vida mejor;
luego me estudio cada sensación.
Salgo de cero. Lo primero, aprender a volar;
luego me dejo caer.
Salgo de cero, y voy dejando todo tan atrás,
que hoy no me vale la ropa de ayer.
Cuando no hay nada que hacer,
yo puedo ser, con rocín flaco y galgo corredor.
Cuando no hay nada que hacer,
vuelvo a empezar: soy Don Quijote.
Y, el molino, ¿dónde está?
Dejo de ser con rocín flaco y galgo corredor;
cuando no hay nada que hacer, puedo elegir.
¡Paso de todo! ¡Quieto, jabalí!
Ni tú, ni yo, ni perro que nos ladre,
ni el calor del sol.
Hoy morirán hojas y animales,
mas no morirán para siempre
y, en su transformación de mañana,
darán, con más calor
a la tierra, de su muerte,
pasado mañana, brotes de esperanza.
¡Y yo no he muerto!
Si tengo frío, me caliento.
Si tengo miedo —que no lo tengo—,
susurro y pienso
y, para mañana, ya he comido
mi pequeña ración de esperanza.
Género
RockDetalles discográficos
Relación
CitaPoema relacionado
Comentarios
Letra extraída del cuadernillo del disco, en que se reconoce la procedencia de los versos. En segunda y tercera estrofas, versos pertenecientes, con modificaciones, a “Arte poética”, de Antonio Machado, poema del ciclo de Soledades (1898-1907), conocido dentro del corpus de Poesías sueltas (XVIII). En el cuadernillo del disco, sin embargo, solo se señala la tercera estrofa en cursiva y aparece mal atribuida al poeta Marcos Ana, referenciado correctamente en otra canción del disco. En estrofas octava y novena, versos pertenecientes al poema “Una sola puerta” del libro Amor, rebeldía, libertad y sangre (2003), de Manolillo Chinato.