Canción del esposo soldado
He poblado tu vientre de amor y sementera,
he prolongado el eco de sangre a que respondo
y espero sobre el surco como el arado espera:
he llegado hasta el fondo, he llegado hasta el fondo.
Escríbeme a la lucha, siénteme en la trinchera:
aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo,
y defiendo tu vientre de pobre que me espera,
y defiendo tu hijo, y defiendo tu hijo
Nacerá nuestro hijo con el puño cerrado,
envuelto en un clamor de victoria y guitarras,
y dejare a tu puerta mi vida de soldado
sin colmillos ni garras, sin colmillos ni garras
Es preciso matar para seguir viviendo.
Un día iré a la sombra de tu pelo lejano,
y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo
cosida por tu mano, cosida por tu mano.
Para el hijo será la paz que estoy forjando.
Y al fin en un océano de irremediables huesos
tu corazón y el mío naufragarán, quedando
una mujer y un hombre gastados por los besos,
una mujer y un hombre gastados por los besos.
(Transcripción propia a partir del poema y del audio de la canción, a falta de fuente escrita; la puntuación y ortografía son estimadas).
Relación
Musicalización similarPoema relacionado
Comentarios
Esta versión supone una musicalización similar del poema de Miguel Hernández. El autor utiliza, para componer la canción, las estrofas primera, séptima, octava, novena y undécima; además, se repite el último verso de cada estrofas: «…Es preciso matar para seguir viviendo./Un día iré a la sombra de tu pelo lejano,/y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo/cosida por tu mano, cosida por tu mano…».
Ante la imposibilidad de encontrar el archivo de audio perteneciente a la primera versión del disco Manifiesto, de 1975, hemos adjuntado el enlace para una canción perteneciente a un disco recopilatorio del autor, Que el tiempo no borre.