Enxiemplo de los dos peresosos que querían casar con una dueña (Libro de buen amor) – Juan Ruiz

Enxiemplo de los dos peresosos que querían casar con una dueña (Libro de buen amor) – Juan Ruiz

Título
Enxiemplo de los dos peresosos que querían casar con una dueña
Autor
Juan Ruiz (Arcipreste de Hita). VIAF
Nacionalidad
España
Nacimiento

Si no se conoce la fecha exacta, se ofrece el primer año del rango posible, o bien 0000 (desconocido).
Fallecimiento

Si no se conoce la fecha exacta, se ofrece el primer año del rango posible, o bien 0000 (desconocido).
Poemario
Libro de buen amor
Género poético
Mester de clerecía
Publicación/Edición original
--
Edición utilizada
2000 - Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
Año de publicación original
1330
Lugar de publicación original
--
Movimiento
Edad Media
Temas
Exemplum y Antifeminismo
Texto (poema)

Desir t’he la fasaña de los dos peresosos
que querían casamiento e andavan acusiosos;
amos por una dueña estavan codiçiosos
eran muy bien apuestos e verás quán fermosos.

 

El uno era tuerto del su ojo derecho,
ronco era el otro, de la pierna contrecho,
el uno del otro avía muy grand despecho.
Coydando que tenían su casamiento fecho.

 

Díxoles la dueña que ella quería casar
con el más peresoso e aquel quería tomar;
esto desíe la dueña queriéndolos abeitar.
Fabró luego el coxo, coydose adelantar.

 

Dixo: ‘Señora, oíd primero la mi raçón:
‘Yo soy más peresoso que este mi compañón:
‘por peresa de tender el pie fasta el escalón
‘caí de la escalera, finqué con esta lisión.

 

‘Otrosí, yo pasava nadando por el río,
‘fasía la siesta grande, mayor que ome non vido;
‘perdíame de sed; tal peresa yo crío,
‘que por no abrir la boca de sed perdí el fablar mío.’

 

Desque calló el coxo, dixo el tuerto: ‘Señora,
‘chica es la peresa que éste dixo agora,
‘desir vos he la mía, non vistes tal ningund hora,
‘nin ver tal la puede ome que en Dios adora.

 

‘Yo era enamorado de una dueña en abril;
‘estando delante ella, sosegado e muy omil,
‘vínome desçendimiento a las narises muy vil,
‘por peresa de alimpiarme perdí la dueña gentil.

 

‘Mas vos diré, señora, una noche yasía
‘en la cama despierto, e muy fuerte llovía,
‘dávame una gotera del agua que fasía,
‘en el mi ojo muy resia, a menudo fería.

 

‘Yo ove grand peresa de la cabeça redrar,
‘la gotera que vos digo, con su mucho resio dar
‘el ojo, de que soy tuerto, óvomelo de quebrar;
‘devedes por más peresa, dueña, conmigo casar.’

 

‘Non sé,’ dixo la dueña, ‘d’estas peresas grandes,
‘quál es la mayor, d’ellas ambos pares estades,
‘véovos, torpe cojo, de quál pie cogeades,
‘veo, tuerto suçio, que siempre mal catades.

 

‘Buscad con quien casedes, que la dueña non se paga
‘de peresoso torpe, nin que vilesa faga.’
Por ende, mi amigo, en tu coraçón non yaga,
nin tacha nin vilesa, de que dueña se despaga.

 

Fazle una vegada la vergüença perder
porque aquesto faz’ mucho si la podieres aver;
desque una vez pierde vergüença la muger
más diabluras façe de quantas ome quier’.

 

¡Talente de mugeres quién lo podría entender
sus malas maestrías e su mucho mal saber!
Quando son ençendidas et mal quieren façer,
alma, e cuerpo, e fama, todo lo dexan perder.

 

Desque la vergüença pierde el tafur al tablero
si el pellote juga, jugará el braguero;
desque la cantadera dise el cantar primero
siempre le bullen los pies, et mal para el pandero.

 

Texedor e cantadera nunca tienen los pies quedos
en el telar e en la dança siempre bullen los tres dedos,
la muger sin vergüença por darle diez Toledos
non dexaría de façer sus antojos aredos.

 

Non olvides la dueña díchotelo e de suso,
muger, molino et huerta, siempre quieren grand uso,
non se pagan de disanto emporidat nin a escuso
nunca quieren olvido, probador lo compuso.

 

Cierta cosa es esta qu’el molino andando gana
huerta mexor labrada da la mexor mançana
muger mucho seguida, siempre anda loçana:
do estas tres guardares non es tu obra vana.

Comentarios

Cuadernas 457-474 del Libro de buen amor.



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